Barcelona — En un reciente reportaje publicado por el diario La Razón, la periodista Gabriela Garrido aborda el fenómeno clínico conocido como la «cara Ozempic«, un efecto secundario que afecta a cerca del 30 % de los usuarios de fármacos análogos del GLP-1 para la pérdida acelerada de peso.
El uso masivo de estos medicamentos está transformando el tratamiento de la obesidad, pero plantea un nuevo reto a la medicina y cirugía estética. Al adelgazar de forma rápida y masiva, el organismo pierde los depósitos grasos globales, incluidos aquellos que sostienen la firmeza de la cara, el cuello, el abdomen, las mamas y las extremidades. El resultado es un envejecimiento facial visible, descolgamiento cutáneo y flacidez corporal que no se corrigen de forma espontánea.

Como se destaca en La Razón, las necesidades de los pacientes han cambiado drásticamente. Procedimientos como la liposucción convencional o la criolipólisis pierden peso entre los usuarios de GLP-1, cediendo el paso a intervenciones destinadas a corregir la flacidez y reestructurar la silueta: lifting facial y cervical, abdominoplastias, mastopexias, inductores de colágeno y remodelado corporal avanzado.
Especialistas de la Institución Gournay (grupo médico que integra a Clínica Brasó) subrayan la necesidad de actuar de manera precoz. Como señala la Dra. Cecilia Rufino, «perder peso no siempre implica verse mejor. La piel y la estructura facial necesitan preparación«, mientras que el Dr. Martín Delgado añade que «con un acompañamiento médico adecuado desde el inicio podemos prevenir el deterioro o minimizarlo de forma significativa«.
Para dar una respuesta médica estructurada y segura, la Institución Gournay ha desarrollado el Método Balance / Post-GLP1, un protocolo pionero estructurado en tres fases:
Dentro de la fase de optimización, la Dra. Cristina Brasó, especialista en Cirugía Estética y Remodelación Corporal Avanzada en Clínica Brasó, destaca cómo las técnicas de alta definición permiten devolver el tono y la armonía al cuerpo:
«Hoy es posible completar la pérdida de peso con técnicas quirúrgicas como el LipoSculpt 4D, que elimina la grasa remanente o la transfiere a zonas donde se busca ganar volumen. También podemos definir grupos musculares para lograr un aspecto atlético.»
— Dra. Cristina Brasó en La Razón
Gracias a la combinación de tecnologías como Vaser Lipo, PAL Microaire y anestesia basada en bloqueos ecoguiados, la Clínica Brasó consigue reafirmar la piel, reubicar volúmenes mediante lipofilling y esculpir la musculatura, ofreciendo un resultado natural y armónico tras completar el tratamiento farmacológico.