La especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora explica por qué cada vez más hombres recurren a tratamientos faciales y corporales para mejorar su imagen y reforzar su bienestar personal.
La cirugía estética masculina vive uno de sus momentos de mayor crecimiento en España. Cada vez son más los hombres que acuden a consulta buscando mejorar determinados rasgos faciales o corporales, corregir complejos físicos o conseguir que su imagen refleje cómo se sienten realmente.
En este contexto, la Dra. Cristina Brasó Vicen, directora médica de Clínica Brasó, ha participado como experta en un amplio reportaje publicado por Mujer Hoy, donde analiza las causas que explican el aumento de las intervenciones estéticas en hombres y aborda cuestiones relacionadas con la naturalidad de los resultados, el impacto de las redes sociales y la influencia de figuras públicas como el futbolista Vinícius Júnior.
Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), los hombres representan actualmente entre un 15% y un 20% del total de pacientes que recurren a procedimientos estéticos, una cifra que continúa creciendo de forma sostenida.
Para la Dra. Brasó, este fenómeno responde a una evolución social y cultural evidente:
«Antes el hombre acudía a consulta con mucho más reparo y de forma discreta. Hoy llega informado, con objetivos claros y sin percibir la estética como un tabú.»
La especialista destaca que este cambio forma parte de una tendencia más amplia relacionada con el autocuidado, la salud y el bienestar integral.
El creciente interés por la nutrición, la práctica deportiva y los hábitos saludables ha contribuido a normalizar también los tratamientos estéticos masculinos.
Según explica la Dra. Cristina Brasó, la mayoría de los pacientes no buscan transformaciones radicales, sino sentirse más cómodos con su imagen y corregir aspectos concretos que afectan a su autoestima.
«Querer sentirse bien con uno mismo no es motivo de vergüenza. Si algo genera inseguridad o afecta a la calidad de vida, merece la pena valorarlo con un especialista cualificado.»
La experta subraya que el objetivo no debe ser cambiar la identidad del paciente, sino potenciar sus rasgos naturales respetando siempre su anatomía y personalidad.
A diferencia de otros perfiles de pacientes, los hombres suelen demandar resultados discretos, naturales y funcionales.
En consulta, la principal motivación suele ser conseguir una imagen más coherente con la energía y vitalidad que sienten internamente, evitando los signos de cansancio o determinadas acumulaciones de grasa resistentes al ejercicio.
La Dra. Brasó insiste en que el éxito de una intervención radica en la naturalidad:
«Los mejores resultados son aquellos que transmiten una mejor versión del paciente sin que nadie perciba exactamente qué se ha realizado.»
Entre las intervenciones más frecuentes dentro de la cirugía estética masculina destacan:
LIPOSCULPT 4D® y definición corporal masculina
La técnica desarrollada por la Dra. Cristina Brasó permite remodelar el contorno corporal resaltando la anatomía masculina de manera natural y personalizada.
Este procedimiento está especialmente indicado para pacientes que desean definir la zona abdominal, torácica o lumbar eliminando depósitos grasos localizados que no responden al deporte ni a la alimentación.
Cirugía de ginecomastia
La ginecomastia, o aumento del volumen mamario masculino, continúa siendo una de las consultas más habituales.
Su corrección permite recuperar un contorno pectoral más firme y proporcionado, mejorando significativamente la confianza del paciente.
Blefaroplastia masculina
La cirugía de párpados es una de las intervenciones más demandadas entre hombres a partir de los 40 años.
Su objetivo es corregir el exceso de piel en los párpados superiores e inferiores para conseguir una mirada más descansada y rejuvenecida sin alterar la expresión facial.
Armonización facial masculina
Los tratamientos dirigidos a definir mandíbula y mentón han experimentado un importante crecimiento en los últimos años.
El objetivo es reforzar el tercio inferior del rostro respetando siempre los rasgos característicos masculinos y evitando resultados artificiales.
El debate generado alrededor de los cambios estéticos de algunos personajes públicos ha contribuido a normalizar estas intervenciones entre la población masculina.
Sin embargo, la Dra. Brasó recuerda que cada rostro y cada cuerpo requieren un diagnóstico individualizado.
«Lo que resulta adecuado para una persona no tiene por qué serlo para otra. La medicina estética no debe basarse en copiar modelos o filtros, sino en encontrar el equilibrio propio de cada paciente.»
La especialista también alerta de la importancia de gestionar correctamente las expectativas, especialmente entre los pacientes más jóvenes.
Para la Dra. Cristina Brasó, la ética médica sigue siendo el pilar fundamental de cualquier tratamiento estético.
La transparencia, la evaluación individualizada y la seguridad quirúrgica son aspectos irrenunciables durante todo el proceso.
«La seguridad del paciente está siempre por encima del resultado. Nuestro compromiso es ofrecer soluciones realistas, honestas y médicamente responsables.»
En Clínica Brasó entendemos la cirugía estética masculina como una herramienta para mejorar el bienestar físico y emocional del paciente, siempre desde un enfoque personalizado, natural y respetuoso con la identidad de cada persona.
El crecimiento de la demanda masculina refleja un cambio social evidente: cuidar la imagen ya no se percibe como una cuestión de género, sino como una expresión más del cuidado personal y la confianza en uno mismo.