Barcelona — El diario digital El Español (sección Belleza) ha publicado una entrevista en profundidad a la Dra. Cristina Brasó, cirujana plástica e integrante de la institución médica Gournay, analizando la evolución de la medicina estética integral y la consolidación de su técnica LipoSculpt 4D en España.
Bajo el titular «Cristina Brasó, la cirujana que revoluciona la lipoescultura: ‘Mi técnica es menos agresiva y el resultado se ve más rápido'», el reportaje firmado por la periodista Cristina Sobrino pone en valor una disciplina que busca el bienestar y la salud integral del paciente por encima de meros cánones estéticos superficiales.

Como explica la doctora en El Español, LipoSculpt 4D es un método cuyo origen se remonta a Colombia hacia el año 2011, de la mano del Dr. Alfredo Hoyos. La Dra. Brasó fue pionera en introducir esta innovación en España cuando aún era desconocida en el mercado nacional.
«La gente ve en esta técnica el inicio de una nueva vida (…). Permite tener unos resultados que van mucho más allá de sólo extraer acúmulos de grasa. La lipoescultura no tiene como finalidad el adelgazamiento, es un método de remodelado corporal.»
— Dra. Cristina Brasó en El Español
En el artículo se detalla cómo la técnica combina la vertiente artística del cirujano con tres claves tecnológicas y metodológicas diferenciales:
Entendimiento corporal en 360° y 4D: A las tres dimensiones físicas se añade la cuarta dimensión (4D), que contempla el comportamiento del cuerpo en movimiento y contracción muscular, garantizando naturalidad y evitando irregularidades.
Ultrasonido de 3.ª generación (Vaser Lipo): Deshace la grasa con suavidad y favorece la retracción cutánea posterior, reduciendo el sangrado y los hematomas.
Extracción con Microaire: Utiliza cánulas de movimiento rápido y preciso conectadas a consola para una escultura homogénea.
Un punto central destacado por El Español es el protocolo anestésico de la Clínica Brasó Gournay. Mediante ecografía de alta resolución, el equipo especializado aplica un bloqueo específico de los nervios que transmiten el dolor mediante anestésico local de larga duración (de 3 a 6 horas y cobertura del dolor agudo por días).
Este avance evita que las señales de dolor lleguen al cerebro, reduce la necesidad de mórficos intravenosos y elimina los habituales efectos secundarios del despertar como mareos o náuseas, logrando un postoperatorio mucho más confortable.
La entrevista resalta asimismo la vertiente social y de acompañamiento en casos complejos, como el abordaje en chicos trans que desean masculinizar su tórax.
La Dra. Brasó adaptó su experiencia en lipoescultura de alta definición aplicada a la ginecomastia para crear un procedimiento específico: la aplicación previa de ultrasonido permite encoger la piel para que no cuelgue tras retirar el tejido mamario. Combinado con el injerto de grasa en la zona pectoral y la remodelación de caderas, permite pasar de una silueta femenina a un tórax atlético y masculino en una sola intervención.
Formar parte de Gournay reafirma un propósito claro: desmitificar falsas expectativas generadas por las redes sociales y velar por la salud integral. Como concluye la doctora en el diario, la cirugía estética debe estar al servicio del bienestar de las personas y de eliminar complejos, trabajando siempre desde el realismo, la ética médica y la búsqueda de resultados naturales.